Blog de la Charla: “Otra economía es posible: sentipensar la Economía Social Solidaria a través de su práctica”.

Por: Leonor Pensado

El 15 de febrero del presente año, el maestro Juan Pablo Ramírez Pimentel llevó acabo en
el Liceo Michoacano una platica que tocó y profundizó en el tema de la economía social
solidaria, una propuesta centrada en producción, distribución y consumo responsable. Esta
propuesta alternativa a la economía que conocemos se desarrolla con la finalidad de
satisfacer las necesidades de una manera que, no solo beneficie a los productores locales,
sino que proteja el medio ambiente.


La economía solidaria promueve el consumo local, ecológico y colaborativo, que
busca el crecimiento de la economía a pequeñas escalas y, a su vez, se preocupa por una
producción ecológicamente sostenible y socialmente útil. Ésta puede realizarse no
únicamente con el dinero común sino mediante el uso de la moneda social, que funciona
para su uso más no su acumulación.


La plática entonces se enfocó en explicar dicha propuesta y exponer de manera
detallada sus beneficios a nivel local, pues la reducción de acumulación así como el
consumo solidario promueven un ambiente beneficioso para sus integrantes, permitiendo
acceder a bienes y servicios necesarios de manera más sencilla y que, a su vez,
proporcionan estos mismos beneficios para otros, generando un circulo virtuoso de
solidaridad; se promueve el consumo de los productos/servicios ofrecidos por los locales, y
a su vez esto genera disponibilidad de dichos recursos para todos los involucrados en la
comunidad.

La economía solidaria depende de sus integrantes, pues su cimiento se encuentra en
el deseo de ayuda y apoyo mutuo. El beneficio ajeno se vuelve también uno propio, y se
fomenta el bienestar de todos los involucrados.


El propósito de la plática no solo fue informar sobre este modelo de economía, sino
también explicar sus beneficios y finalidad a manera de promover su aplicación a pequeñas
escalas. El consumo local se ha vuelto un tema de mayor interés en los últimos años,
mayormente a manera de generar conciencia respecto a los efectos de la globalización y el
consumo de productos extranjeros, por lo que la economía solidaria puede proponerse
como un método para contrarrestar dichos efectos.
Elegir el consumo de pequeños productores o marcas locales permite la circulación
del dinero en la comunidad, y es importante fomentar esta práctica no solo para ayudar a
quienes nos rodean, pero también para mantener el dinero dentro del país. En la plática se
habló sobre como no se busca aplicar esto a gran escala, sino realizarlo en múltiples
pequeñas comunidades para reducir la fuga de recursos monetarios al extranjero.
El bienestar propio y de aquellos que nos rodean implican solidaridad y apoyo,
desde cosas simples como abrir un negocio y mantenerlo, o intercambiar conocimientos
propios por los ajenos, y es por esto que la economía solidaria supone un beneficio para
todos.

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